Fotoprotección en el deporte

Foto… ¿qué? Sí, has oído bien. Fotoprotección tribooster, es protección solar.

¿Alguna vez has reparado en cuanto tiempo pasas al Sol entrenando? ¿Lo has contabilizado?

Digamos que en una semana media Charly, nos pone unas 10 horas semanales de entreno. Algunas semanas mucho más y algunas otras mucho menos, de momento, tomemos ese dato como referencia.

Pero en esas 10 horas no estoy todo el tiempo bajo el Sol

Cierto. De esas 10 horas, quizá pasemos la mitad, siendo generosos, bajo auténtico Sol. Teniendo en cuenta las salidas de bici y cuando salimos a correr a la calle. Pongamos que estamos 5 horas a la semana entrenando debajo del Sol, y entrenamos durante unas 48 semanas al año

48 semanas x 5 horas a la semana = 240 horas anuales.

«En realidad, no es tanto tiempo, ya he entendido el mensaje que quieres dar. No nos volvamos locos. Según el AEMET, de media España tiene 2500 horas de Sol al año, y 240 horas son menos de un 10%. No es tanto y además no salgo en las horas donde más aprieta el Sol.»

Todo lo que dices, es cierto. De hecho, si tenemos en cuenta la superficie que incide en nuestro cuerpo si llevamos un mono aero que cubra el brazo, gorra, gafas y calcetines de caña alta… la exposición es mínima.

Todo esto te lo cuento desde la perspectiva en la que hay varios agentes que pueden agredir la piel de forma constante sin que nosotros lo percibamos cuando hacemos deporte:

  • La radiación solar en función de su energía y longitud de onda.
    • Rayos Ultravioleta (UV-A y UV-B)
    • Luz Visible
    • Luz Infrarroja

  • Polución

Es muy conveniente protegerse cada vez que uno va a estar expuesto, y no sólo al sol, sino a toda la luz visible. Simplificándolo mucho, a medida que la luz va perdiendo energía va aumentando la longitud de las ondas y disminuyendo su frecuencia.  Por esta razón cada tipo de radiación tiene una penetración distinta en la piel y genera distintos efectos

¿Por qué os cuento esto? Esto es relevante por varias razones:

La variedad de radiaciones que tiene la luz visible e incidencia/exposición a lo largo del día no es igual.

Penetración que tiene cada una de las radiaciones por su longitud de onda. En este corte de piel podemos ver las distintas  segmentos de la piel y dónde inciden cada uno de los rayos.

 

  • UV-B
  • Alergias y depresión del sistema inmune
  • Cáncer de piel
    • UV-A
  • Estrés oxidativo (Daños en el ADN)
  • Envejecimiento de la piel
  • Cáncer de piel
  • Alergias y depresión del sistema inmune
  • Pigmentación (Ponerse moreno)

Ahora que ya sabemos que pasamos mucho tiempo expuestos al sol/luz, cómo es la radiación que nos llega y qué nos puede hacer. ¿Cómo protegernos bien?

Nos vamos a proteger de los rayos UV-B con el factor que seguro que algunos conocéis como SPF ¿qué significa? Literalmente, Factor de Protección Solar (Sun Protection Factor), pero saber su nombre aporta poco o nada. Como comentaba es un factor que determina la protección que tenemos frente a UV-B.

Ah vale, ya me acuerdo, esto es que puedo estar debajo del Sol 15 minutos por cada “SPF” que tenga el protector solar.

 No me voy a poner un protector solar, porque yo me quiero poner moreno. Siendo realistas con un protector de SPF50+ de esos no me voy a poner moreno. Un/a triatleta con el amarillo triboost y un tono moreno en la piel en competición no sé si suma vatios, pero queda de lujo.

Esto no es del todo cierto, el bronceado depende tanto de los UV-B como de los UV-A y protegernos de su acción directa NO evita ponernos morenos.

¿Cómo calculamos el SPF? Introduzco ya los últimos términos “Dosis Mínima Eritematógena” DEM a.k.a. la cantidad de sol que hace que se me ponga la piel un poco rojita.  Esta unidad es la que se emplea para hacer el cálculo de SPF. Simplificando mucho el estudio,  es la manera de medir cómo nos protege una crema ante una exposición a UV-B en un cuadrado de 1cm de piel. Lo que nos indicaría el SPF sería la cantidad de luz/fotones que permite atravesar la piel el protector solar.

Por lo tanto, cuando os hablen de la relación del tiempo de exposición y el SPF (por ejemplo si me echo SPF15 puedo estar 15, no es cierto. De hecho, la recomendación siempre es reaplicar cada 2 horas, teniendo en cuenta que la cantidad recomendada por la norma que regula el SPF es de 2g de protector por cada cm2. Quiero decir que el cálculo del SPF se hace echándose esa cantidad de crema ¿Os imagináis echaros ESA cantidad?

En cuanto a los UV-A, la medida que se emplea para calcular dicha protección es con el PPD, Dosis de Pigmentación Persistente (Pigmenting Persistent Darkening).O la cantidad de luz/sol que necesitamos para ponernos un poquito morenos. ¿Cómo se calcula? Al igual que el SPF se mide en un 1cm cuadrado de piel la exposición a UVA controlada y se mide la DMP. *DMP, significa Dosis Mínima de Pigmentación.

Por lo general, las marcas, no suelen hablar del PPD porque no es tan conocido como el SPF. Aunque por todo lo que hemos visto, es recomendable estar protegido tanto de los UV-B como los UV-A. La Regulación Europea exige que para demostrar una protección frente a  UV-A acorde a la UV-B y llevar este sello (figura 4) tenga al menos 1/3 del valor del SPF. Por ejemplo: Si tengo un SPF 30, al menos el PPD deberá de ser 10.

Termino ya con lo que puede ser más útil para nosotros que hacemos deporte.

Para mí lo más importante es que aguanten en la piel durante el entreno/competición, que no piquen los ojos, etc. ¿Cómo sé esto? Pregunta a tu farmacéutico.

Yo os hablo de la marca que trabajo. Anthelios Fluido invisible en spray 50+ (La Roche-Posay) o Anthelios Bruma SPF 50+  (La Roche-Posay). Tienen una tecnología que evita que migre el protector solar por nuestra piel a pesar de transpirar mucho.

¿La prueba? Salid a hacer las tiradas de domingo de carrera de Charly a las 12:00 apretando bien el sol y aguantar, aguanta. En cualquier caso, esos son dos ejemplos que yo he usado. Dejaré en las oficinas unas muestras para que cuando podamos recoger equipación, cojáis y probéis.

En la práctica y resumiendo, la recomendación, siempre échate protector solar.

Siempre de SPF50+ ¿Por qué? Teniendo en cuenta que no solemos echarnos 2 gramos de crema por cada centímetro cuadrado de piel.

  • Si vas a salir a correr, échate crema.
  • Si vas a competir, échate crema.
  • Si vas fuera de casa, échate crema.
  • Si vas a montar en bici, échate crema

Si tiene alguna tecnología que evite que se “mueva” por la piel, para los deportistas, mejor.

¡¡¡Protégete!!!

Don’t be fool be tribooster!

Diego Antón Rodríguez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *